Categorías: Construcciones y estructuras metálicas

  • La Conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, y el Presidente de Asime, Justo Sierra, clausuraron el acto resaltando la relevancia del sector metal y sus tecnologías asociadas como espina dorsal de la economía gallega.
  • Asime abordó en su Asamblea General la situación actual del sector metal y sus tecnologías asociadas, que, a falta de cerrar los datos de su último informe anual, se encuentra en un momento de elevada carga de trabajo, sobrepasando los 60.000 empleos (más del 40% del empleo industrial de Galicia), el 19% del PIB y más de 3.000 empresas.
  • Sin embargo, desde la patronal muestran preocupación por el incierto escenario geopolítico actual, con conflictos abiertos que están impactando ya en la industria gallega. Destacan también la necesidad de relocalizar industrias clave, el reto de encontrar profesionales y continuar diversificando en mercados y actividades.
  • Seguridad y defensa, eólica marina y aeroespacial se presentan como los tres vectores de negocio para abrir nuevos mercados en el sector metal.
Asime, la Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia, celebró hoy, martes 7 de junio en su sede en Vigo, su Asamblea General Anual. El evento fue clausurado por el Presidente de Asime, Justo Sierra, y por la Conselleira de Economía e Industria, María Jesús Lorenzana, quien destacó en su intervención:
“A industria é clave para o crecemento económico e o benestar social. Neste momento en que estamos, sobre o sector industrial recaen os maiores retos e desafíos desde novo contexto mundial pero tamén é na industria onde van a estar as grandes oportunidades. A política da Xunta xira en torno a tres eixes: a enerxía, a atracción de investimentos e o fortalecemento dos sectores estratéxicos”.
Durante la asamblea, se presentaron los resultados de la organización del pasado ejercicio 2025 y se abordaron las previsiones para lo que resta de este año 2026, con especial hincapié en el estado de la industria y los retos que afronta en el contexto actual. Se debatió también sobre la negociación colectiva estatal y provincial, especialmente la que se está llevando a cabo den las provincias A Coruña y Pontevedra, donde una de las conclusiones clave fue la necesidad de mantener la jornada anual actual a efectos de poder cumplir con los contratos y pedidos vigentes, asumiendo las empresas las mejoras salariales que se lleven a cabo.

Sobre el conflicto en Oriente Medio

Justo Sierra, Presidente de Asime, hizo balance de la situación del sector durante la Asamblea: “el sector metal gallego se encuentra en un buen momento, con una elevada carga de trabajo que supera el 80% de capacidad productiva ocupada, pero afronta múltiples riesgos que generan preocupación”. Uno de ellos es sin duda la escalada belicista en Oriente Próximo, que está generando ya consecuencias para la industria gallega y para el conjunto del tejido productivo. La exposición directa de España es relativamente baja por la diversificación energética, pero un escenario de volatilidad internacional como este es sin duda una mala noticia para todos los sectores productivos, especialmente para una industria como la gallega, claramente exportadora e integrada en cadenas globales de suministro. Entre los principales impactos ya detectados destacan el encarecimiento del petróleo y del gas, que está generando un efecto dominó en los costes energéticos y logísticos. Esta situación está afectando especialmente al transporte de mercancías y a la logística internacional, con cancelaciones de servicios marítimos en zonas estratégicas como el Golfo Pérsico y el Mar Arábigo, mayores controles en el Estrecho de Ormuz y una fuerte congestión portuaria en distintas rutas globales. Como consecuencia, los fletes marítimos están experimentando incrementos muy significativos y los plazos de entrega pueden retrasarse más de dos semanas en algunos casos. Asimismo, el encarecimiento de los combustibles fósiles suele traducirse también en aumentos en la factura eléctrica, algo muy delicado para nuestras empresas, que en muchos casos son electrointensivas. En este contexto, algunos suministradores de gas están alegando ya que no pueden mantener las condiciones de precios previamente pactadas con empresas industriales, rescindiendo contratos que garantizaban estabilidad y exponiendo a estas compañías a una mayor volatilidad energética. A ello se suma la subida de costes en materias primas estratégicas como el acero, el aluminio o el cobre, así como problemas en el suministro de determinados materiales y componentes debido a los cuellos de botella logísticos. En paralelo, la incertidumbre internacional también está generando tensiones financieras y comerciales, con bloqueos o dificultades en algunos pagos internacionales y con empresas que han decidido aplazar desplazamientos o proyectos en la región por razones de seguridad. Todo ello configura un escenario global complejo, marcado por la incertidumbre en los mercados, la presión inflacionista y posibles repercusiones en los tipos de interés y en el acceso al crédito para empresas y hogares.
“Permaneceremos muy atentos a la evolución del conflicto para intentar paliar, en colaboración con las administraciones públicas, los potenciales impactos que pueda haber a medio plazo, pero las grandes preocupaciones son el encarecimiento del petróleo en el coste de los carburantes, los fletes del transporte marítimo, las materias primas, la energía y los seguros logísticos”, concluyó Sierra.

Sobre el estado del sector y sus actividades

En automoción, destaca que esta sigue concentrando más del 70% de las exportaciones del sector, superando los 9.000 millones de euros, pero afronta un momento de profunda transformación que denota ralentización tanto en facturación como empleo. El reto es la electrificación, el cumplimiento de objetivos de emisiones y la creciente competencia de fabricantes asiáticos. “Debemos garantizar que la transición hacia la nueva movilidad se haga manteniendo la competitividad industrial y el empleo en Europa y en territorios industriales como Galicia, y para ello el mercado necesita certidumbre y planes de apoyo estables que protejan y favorezcan los vehículos con componentes europeos”. Otra de las actividades clave del sector es la industria naval-marítima, que mantiene un marcado carácter internacional, exportando alrededor del 90% de los buques construidos en la última década, consolidando su presencia en mercados estratégicos de Europa, América y Asia. “Actualmente, Galicia concentra el 41% de la cartera de pedidos a nivel nacional y el 33% de los nuevos contratos. Cerró 2025 con 34 pedidos en cartera, 6 de ellos relativos a las fragatas F-110 y el buque de apoyo para la Marina Española, mientras que los astilleros privados acumularon un total de 28 buques contratados por valor de 1.600 millones de euros. El 80% de ellos serán para armadores extranjeros”. En eólica marina, actualmente hay más 60 empresas liderando este vector en Galicia, generando 3.000 empleos directos y 2.000 indirectos. “La oportunidad para Galicia es enorme, por nuestro recurso eólico y por el buen posicionamiento y know-how de nuestra industria, pero es urgente que en España se acelere la implantación de parques eólicos marinos en nuestro territorio, siempre en convivencia con otras actividades del entorno marino como es la pesca. Si las empresas no ven proyectos viables venideros, no van a invertir en sus capacidades existentes y futuras, por lo que se pone en riesgo nuestro posicionamiento industrial. Un ejemplo en este sentido es que, hasta hace un año, el 85% de los flotadores de eólica marina a nivel comercial se habían fabricado en Galicia, pero ahora estamos bajando ya al 50% por la entrada de competidores de otros países, de dentro y fuera de Europa, lo que demuestra que los componentes se fabrican prioritariamente en las zonas en las que hay proyectos”. Otro de los vectores clave del sector metal gallego es el de seguridad y defensa, un área en la que la creciente inestabilidad internacional ha disparado el gasto militar en defensa, que se ha incrementado un 12,6% en Europa en el último año. Esto abre, sin duda, oportunidades para la industria gallega, con 30 empresas que trabajan ya este ámbito, generando unos 3.500 empleos, pero desde Asime estimamos que hasta 150 empresas gallegas podrían integrarse en esta cadena de valor en los próximos años, lo que podría suponer la generación de hasta 5.000 nuevos empleos en este ámbito industrial. Para ello, será fundamental la alianza estratégica entre Asime y Tedae, para seguir impulsando el crecimiento de nuestro tejido productivo en esta industria en auge. En materia aeroespacial, Asime destaca que más de 40 empresas gallegas trabajan en este ámbito, participando en proyectos de ingeniería, fabricación de componentes avanzados o desarrollo tecnológico para algunos de los principales fabricantes aeronáuticos del mundo. En conjunto, la industria aeroespacial gallega supera los 1.700 empleos y los 165 millones de euros de facturación, posicionándose en áreas de gran proyección tecnológica como los vehículos no tripulados, los sistemas aeroespaciales avanzados y las tecnologías duales. Asimismo, la industria de construcciones metálicas, estructuras y cerramientos es otro de los pilares fundamentales del sector metal en Galicia, con más de 270 empresas que generan alrededor de 16.600 empleos directos y superan los 580 millones de euros de facturación. Para ellas reclaman mayor simplificación normativa, acompañamiento técnico en descarbonización, impulso a la industrialización, más suelo empresarial y respuestas a la escasez de trabajadores/as mediante refuerzo de la formación y la captación de trabajadores extranjeros. Asime incidió así en que, a falta de cerrar los datos de su último informe anual, el sector metal gallego se encuentra en un momento de elevada carga de trabajo, sobrepasando los 60.000 empleos (más del 40% del empleo industrial de Galicia), el 19% del PIB y más de 3.000 empresas, pero enfrenta múltiples incertidumbres que generan preocupación entre el empresariado gallego.

  • Se busca reforzar la competitividad de más de 270 empresas de construcciones, estructuras metálicas y cerramientos que facturan más de 580 millones de euros y generan 16.600 empleos directos en Galicia.
  • El sector reclama simplificación normativa, acompañamiento técnico en descarbonización, impulso a la industrialización, más suelo empresarial y respuestas a la escasez de trabajadores/as mediante refuerzo de la formación y la captación de trabajadores extranjeros.
Asime, la Asociación de Industrias del Metal y Tecnologías Asociadas de Galicia, ha presentado esta mañana en su sede en Vigo su nuevo Observatorio de Construcciones, Estructuras Metálicas y Cerramientos. Esta es una nueva iniciativa impulsada por Asime en el marco del proyecto ASIME IMPULSA, que incluye distintas actuaciones de apoyo al sector metal y que se desarrolla con el apoyo del Instituto Galego de Promoción Económica, en el marco de sus líneas de fortalecimiento y modernización del tejido industrial gallego. El Observatorio se concibe como un espacio de colaboración entre la industria y la administración, para trasladar las necesidades reales de las empresas gallegas de este vector, así como ofrecer un servicio de análisis y vigilancia tecnológica, seguimiento de cambios normativos e incorporación de innovación para reforzar la competitividad del sector. A corto plazo, el objetivo es crear un espacio estable de interlocución técnica, compartir análisis útiles para el sector y contribuir a que las decisiones públicas y privadas refuercen la competitividad industrial, el empleo y la capacidad de adaptación de un sector clave para la economía gallega. Además, desde el Observatorio se coordinará la celebración del METALCONS, congreso de referencia que servirá como espacio de encuentro, difusión de conocimiento y visibilidad para esta industria.

Reivindicaciones de las empresas gallegas del sector

Tras una reunión interna del grupo de empresas del sector coordinado desde Asime, estas trasladaron sus necesidades a la Xunta de Galicia. Entre ellas, el sector pide una normativa más clara, coherente y aplicable, que aporte seguridad jurídica y permita planificar inversiones. Junto a ello, las empresas señalan la necesidad de contar con acompañamiento técnico en sostenibilidad, especialmente en ámbitos como la huella de carbono, el análisis de ciclo de vida o las certificaciones, así como avanzar en industrialización, digitalización y automatización para mantener la competitividad. A estas necesidades se suman preocupaciones sobre la inseguridad normativa derivada de cambios frecuentes, el incremento de exigencias ambientales sin apoyo técnico suficiente, las dificultades para competir en mercados internacionales y la escasez de mano de obra cualificada y de suelo industrial, configurando un conjunto de retos de carácter estructural.

Declaraciones

Enrique Mallón, Secretario General de Asime: “esta é unha iniciativa chave para reforzar a competitividade dunha industria estratéxica para Galicia, con más de 270 empresas de construcións, estruturas metálicas e cerramentos que facturan máis de 580 millóns de euros y xeran 16.600 empregos directos.
“Polo seu peso económico, industrial e social, esta industria necesitaba unha ferramenta técnica e construtiva como este Observatorio, pensada para ordenar prioridades, anticipar retos e facilitar un marco estable de coordinación, análisis e planificación conxunta entre aa industria e a administración. Imos traballar intensamente no entorno normativo, a sustentabilidade, a innovación industrial e la formación e cualificación profesional”, añaden desde Asime.
Mallón destacou que: “dentro deste ámbito industrial e tecnolóxico falamos de empresas que constrúen e fabrican grandes estruturas para aeroportos, viadutos, pavillóns deportivos. Falamos das grandes empresas de fachadistas, dos grandes estruturistas, carpinterías metálicas de relevancia.. por citar algunhas empresas, podemos falar de Extrugasa, Alumán, Inassus, Prometal... É unha actividade que en calquera país desenvolvido adoita ser moi representativa en facturación e emprego, pero dende logo en Galicia o é. Ademais, salientamos que as empresas do sector metal no seu conxunto están superando 90% de capacidade de fabricación e produción empregada, polo que é un momento relativamente histórico en actividades, pero tamén non exento de retos. Destacamos nese sentido a falta de profesionais cualificados, o elevado absentismo laboral, certas dificultades en solo empresarial, que estamos intentando resolver coa Xunta de Galicia para polo menos dar solucións posibles para as empresas que queren ampliar capacidades, e tamén un panorama xeo-político e xeo-económico a nivel internacional que nos dificulta, porque o sector metal galego ten internacionalizadas a máis do 90% das súas empresas, practicamente toda a nosa facturación.
Margarita Ardao, Directora Xeral de Estratexia Industrial e Solo Empresarial: “Para nós é de especial interese a constitución deste observatorio porque a Xunta declarou 9 sectores estratéxicos, do que a industria metalmecánica é un deles. Polo tanto, este observatorio nos vai permitir traballar de forma conxunta para medir indicadores, identificar retos e oportunidades que demanda actualmente esta industria, de cara a definilos no novo plan director, no marco dunha colaboración público-privada constante”.
 

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