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El Parlamento Europeo respalda dos modificaciones reclamadas por la AEA para reforzar el CBAM y proteger la industria del aluminio

  • El Parlamento Europeo ha respaldado esta semana la reducción de 50 a 5 toneladas del umbral de exención para los productos de aluminio y una modificación para cerrar el vacío normativo existente en torno a la chatarra de aluminio posconsumo.
  • La iniciativa fue impulsada por la Asociación Española del Aluminio (AEA), que ya abordó esta problemática el año pasado con Asime. Desde entonces, ambas organizaciones han colaborado para trasladar estas reivindicaciones a las instituciones europeas y avanzar hacia un marco más equilibrado.
  • Desde Asime valoran positivamente este avance, especialmente para la industria gallega por su relevancia en el territorio, y subrayan la necesidad de que la política industrial europea acompañe los esfuerzos de las empresas y contribuya a garantizar unas condiciones de competencia equilibradas.
 
El Parlamento Europeo ha dado un paso decisivo para reforzar la aplicación del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) al respaldar, en la sesión plenaria celebrada el pasado 15 de septiembre en Estrasburgo, dos modificaciones reclamadas por la industria europea del aluminio.
La Eurocámara ha aprobado la reducción de 50 a 5 toneladas del umbral de exención para los productos de aluminio y ha respaldado una modificación destinada a cerrar el vacío normativo existente en torno a la chatarra de aluminio posconsumo. Ambas medidas habían sido promovidas por la Asociación Española del Aluminio (AEA), en coordinación con las asociaciones nacionales del sector y European Aluminium, contando también con el apoyo de Asime para trasladar estas reivindicaciones desde la industria gallega a las instituciones europeas.
En efecto, Asime y AEA abordaron públicamente el pasado año en una rueda de prensa celebrada en Santiago de Compostela las consecuencias que podía tener la aplicación del CBAM sobre la industria. En aquel encuentro, ambas asociaciones ya advertían de las “distorsiones que podía generar el mecanismo, especialmente en regiones altamente industrializadas y dependientes de la importación de metales, como Galicia”.
A partir de ese diagnóstico compartido, ambas organizaciones han mantenido una colaboración para defender la necesidad de corregir estos aspectos del CBAM y garantizar unas condiciones de competencia más equilibradas para las empresas. Así, este trabajo ha permitido avanzar ahora en dos de las principales reivindicaciones planteadas por el sector: la reducción del umbral de exención y la mejora del tratamiento de la chatarra de aluminio posconsumo.
A su vez, esta lucha adquiere especial relevancia para Galicia, donde el sector metal representa el 19 % del PIB y emplea a más de 60.000 trabajadores. “Las industrias del sector metal sostienen Galicia”, destaca el Secretario General de Asime, Enrique Mallón, quien valora que “las gestiones de la Asociación Española del Aluminio, con el apoyo de Asime, han permitido conseguir este objetivo para un sector tan relevante para Galicia”.
Las dos enmiendas fueron aprobadas mediante votaciones independientes y contaron con el respaldo mayoritario de los grupos PPE, S&D y ECR. La eurodiputada española Susana Solís (PPE) desempeñó un papel destacado en el registro y defensa de las propuestas, mientras que el eurodiputado Nicolás González Casares (S&D) contribuyó a articular el apoyo a las medidas dentro de su grupo parlamentario.
Un umbral que afecta directamente a la industria
La reducción del umbral de exención constituye una de las principales reivindicaciones planteadas por la industria. El límite de 50 toneladas dejaba fuera del mecanismo a una parte significativa de las operaciones habituales de las empresas transformadoras de aluminio.
Desde el sector se ha advertido de que esta situación podía favorecer la entrada en el mercado europeo de productos elaborados en terceros países sin asumir los correspondientes costes de carbono, generando una desventaja competitiva para las empresas europeas, especialmente para las pymes.
Así, con la reducción del umbral a 5 toneladas, el Parlamento Europeo introduce una mayor cobertura del mecanismo y reduce el espacio para que determinadas importaciones queden fuera de su aplicación.
Chatarra posconsumo: una respuesta al vacío legal
La segunda modificación respaldada por la Eurocámara afecta a la chatarra de aluminio posconsumo. La propuesta busca establecer un tratamiento homogéneo de la chatarra como precursor dentro del CBAM, evitando que materiales procedentes de terceros países puedan ser declarados aluminio reciclado cuando en realidad incorporen aluminio primario con una elevada huella de carbono.
Para la industria europea, esta cuestión resulta especialmente relevante en un contexto en el que el reciclaje y la economía circular constituyen elementos fundamentales de la estrategia de descarbonización del sector.
En este sentido, Enrique Mallón señala que “la industria se ha modernizado, ha invertido en eficiencia energética y en circularidad, pero se necesitan mecanismos europeos que acompañen ese esfuerzo y eviten que la competencia desleal siga erosionando nuestra industria. Gracias al trabajo continuo de la AEA durante este tiempo, y con nuestro apoyo de fondo, se ha conseguido alcanzar el objetivo”.
Desde Asime, subrayan que la defensa de estas medidas forma parte de la necesidad de contar con una política industrial europea que permita a las empresas afrontar los retos de la descarbonización sin quedar expuestas a nuevas desventajas competitivas. En este sentido, la industria gallega “tiene futuro, pero necesita apoyo real y una política industrial europea a la altura de los desafíos actuales, y hoy ya estamos más cerca de conseguirlo”, expresa Enrique Mallón.
Con la votación del Pleno, el Parlamento Europeo fija su posición sobre la revisión del CBAM. De este modo, el expediente continúa ahora su tramitación mediante los trílogos entre el Parlamento Europeo, el Consejo de la Unión Europea y la Comisión Europea, en los que se negociará el texto definitivo.
Para Asime, el resultado supone un paso adelante en un trabajo que comenzó con la identificación y denuncia conjunta con la AEA de las dificultades que planteaba el mecanismo y que ha continuado con la defensa de soluciones concretas ante las instituciones europeas. En esta línea, el objetivo es que el CBAM evite la competencia desleal, acompañe los esfuerzos realizados por la industria europea en materia de eficiencia y circularidad y garantice unas condiciones de competencia adecuadas para el sector del metal y el aluminio.

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