El hólding de la familia Riberas, un gigante de 12.000 millones
Expansión
CONGLOMERADO INDUSTRIAL El vehículo inversor Acek diversifica y diferencia sus actividades sin perder de vista el negocio de la automoción, en el que sus fundadores han cosechado los mayores éxitos.
La familia Riberas tiene motivos para estar orgullosa: en dos generaciones ha construido un conglomerado empresarial capaz de facturar más de 12.000 millones y desarrollar actividades en 27 países. Estructurado a través de la sociedad Acek, la sociedad que canaliza todas las inversiones de la familia, este gigante empresarial se ha hecho a sí mismo. Francisco Riberas padre, fallecido en 2010 a los 78 años, empezó a trabajar en plena posguerra en un taller de cerámica del madrileño barrio de Usera, donde comenzó a forjar su espíritu empresarial. En 1958 fundó en Burgos, su tierra natal, una empresa dedicada a la chapa para automóviles llamada Gestamp.
Lo que queda de aquel esfuerzo es un imperio familiar de raíz industrial, que mueve 150 plantas en todo el mundo y da trabajo a 50.000 personas. Un negocio así ya ha aupado a la segunda generación, formada por los hermanos Francisco (Madrid, 1964) y Jon Riberas (Madrid, 1968), a los primeros puestos en la clasificación de Forbes de las mayores fortunas nacionales.
La segunda generación es la que está dando pasos en firme para dar forma a los negocios, algunos de dimensiones globales. Francisco Riberas se encarga de dirigir Gestamp, mientras que su hermano Jon hace lo propio en Gonvarri. Ambas sociedades son los buques insignia del negocio familiar.
INVERSIONES
La sociedad familiar tiene un 58,6% de Gestamp, que facturó más de 8.200 millones el pasado ejercicio y cuya capitalización bursátil, al cabo de un año de cotización, ronda los 3.800 millones de euros. La salida a Bolsa de este fabricante de componentes de automoción fue el momento decisivo para la segunda generación de la familia. No había precedente en la Bolsa de Madrid de una empresa de estas dimensiones dedicada a la industria automotriz. Aún un año después, Riberas, que ejerce de presidente ejecutivo, se empeña en que los inversores conozcan realmente en qué consiste una empresa de estas características y descubran que es “un animal de crecimiento”.
Superado el primer año de cotización, la revalorización se ha situado en torno al 25%. Acek dispone de una participación directa del 21,1% y, en paralelo, cuenta además con el 75% de la sociedad conjunta formada con la japonesa Mitsui, que controla el 50,1% del capital.
El presidente ejecutivo destacó recientemente en una entrevista con EXPANSIÓN la importancia de la implicación de la familia en el proyecto. Vender una participación de Gestamp podría generar el free float suficiente para entrar en el Ibex, pero Riberas es consciente de que ese no debe ser el objetivo. El inversor agradecerá que la familia “esté detrás”.
Acek dispone además de un 65% de la empresa de transformación de acero Gonvarri Steel Industries, en la que ArcelorMittal cuenta con el 35% restante. Dividida en Gonvarri Steel Services y la división de torres eólicas GRI, este grupo factura 3.350 millones de euros al año y acaba de cerrar la compra de la empresa Flinsa para completar su plan estratégico. Sus ingresos aumentan a tasas superiores al 25% y el objetivo es alcanzar en 2020 los 4.000 millones.
La recién adquirida Flinsa se dedica a la automoción. Una reafirmación de los principios. El automóvil sigue siendo la parte troncal del negocio de los Riberas. Una parte adicional de la inversión de Acek está metida en otro gigante nacional de la fabricación de componentes de automoción, Cie Automotive, en la que la sociedad familiar es el principal accionista, con un 14,9% del capital. Esta inversión es la causante de que Acek también tenga un 7,5% de Global Dominion. Cie Automotive disponía del 50,1% de esta sociedad y ha decidido repartir la participación accionarial entre sus actuales inversores.
RENOVABLES
La tercera pata del hólding de los Riberas es Acek Renewables, controlada al 100%. De esta sociedad penden las inversiones en tres negocios: el 20% de la fotovoltaica X-Elio, el eólico de Elawan Energy y el de biomasa de Gestamp Biomass.
Acek Renewables es en parte el fruto del interés del hólding por diversificar y diferenciar sus inversiones. De las filiales renovables ha ido desapareciendo progresivamente la etiqueta de Gestamp, con el objeto de facilitar el carácter independiente de cada unidad y separar completamente de la compañía cotizada.
La aventura de las renovables ha tenido un recorrido limitado para los Riberas. Abengoa tentó sin éxito a Gestamp en su búsqueda de un socio industrial con el que sortear su inminente preconcurso de acreedores La propuesta no convenció y el tiempo acabó por demostrar que aquella reticencia a entrar en el grupo andaluz fue un acierto. La gran inversión en fotovoltaica, a través de X-Elio, ha quedado reducida a un porcentaje testimonial tras la venta del 80% del negocio a KKR. También se han realizado desinversiones en eólica.
Acek sigue controlando la división eólica Elawan, que cuenta con 900 megavatios (MW) en operación y más de 330 MW en construcción. La unidad de biomasa dispone de 92 MW repartidos por seis países. Jon Riberas invierte, además, en empresas de movilidad como Moove, que controla una cuarta parte de las licencias de VTC en España. Acek tiene además una división inmobiliaria con activos como la torre Ombú en Madrid o el número 4 de la Gran Vía. Francisco Riberas es además consejero de Telefónica.
Francisco y Jon suman en total ocho hijos, aún jóvenes para asumir las riendas del hólding. Los propios directivos han explicado que aún es pronto para pensar en sucesiones y que, cuando se produzca, el proceso quedará bien pautado. Al referirse a la tercera generación, han dejado claro que “una cosa es ser inversor de una empresa y otra, directivo”. Dicho de otro modo, los hijos tendrán la puerta abierta a desempeñar puestos de responsabilidad en las empresas, pero “será en función de su profesionalidad”.
