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Ya hay doce inversores al rescate de Alcoa

 Tres de ellos manejan incluso proyectos industriales para las fábricas de A Coruña y de Avilés

El Ministerio de Industria dio este mediodía el último parte de guerra de la crisis de Alcoa. Avanzó que hay ya doce inversores interesados en comprar las fábricas de A Coruña y de Avilés, que la multinacional estadounidense cerrará parcialmente a partir del 30 de junio si no logra venderlas antes. De ellos, nueve han firmado incluso la claúsula de confidencialidad con la compañía del aluminio para desarrollar las negociaciones en secreto. Y al menos tres ya tienen incluso elaborado un proyecto industrial para las plantas.

El ministerio comunicó estos datos en la mesa técnica estatal que supervisa los avances en la crisis de Alcoa, y en la que participan las comunidades de Galicia y Asturias y representantes sindicales de los trabajadores. Fuentes de estas últimas explicaron que entre los inversores los hay que optan a adquirir las dos fábricas.

Las cifras de Alcoa en España

Los comités de empresa interrogaron al secretario general de Industrial, Raúl Blanco, sobre las alegaciones al estatuto de las empresas electrointensivas, a lo que replicó que está previsto que el texto final lo valide la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en las próximas horas y que el día 26 sea aprobado por el Consejo de Ministros.

Los representantes sindicales se mostraron muy críticos con la lentitud del proceso del trámite del estatuto «pues ello impide tener un mejor escenario para captar a más y mejores inversores», explican los comités en una nota. La parte social (que representa a casi 700 trabajadores de A Coruña y de Avilés) exige que el estatuto incluya todos los complementos que a futuro van a rebajar el precio de la electricidad a una empresa electrointensiva, aunque el Ejecutivo actual, con unas elecciones en ciernes, solo pueda ejecutar una parte de las mismos.

Además, los comités piden a los representantes del ministerio que viajen a Pittsburgh (sede de Alcoa) a negociar las condiciones del proceso de venta «ya que no nos fiamos de ellos».

El conselleiro de Industria, Francisco Conde, salió decepcionado de la reunión porque todavía no se sabe qué precio van a pagar por la electricidad los posibles inversores en unas plantas altamente dependientes del precio eléctrico. La cifra de posibles interesados en una «cortina de humo», de momento, mientras no se concreten los incentivos de los que dispondrán este tipo de industrias.

 

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